¿Cuánto cuesta un contador para una PyME en Chile? (y cuándo vale la pena)
La pregunta que todo dueño de PyME se ha hecho
¿Cuánto me va a cobrar un contador? Es probablemente una de las primeras preguntas que te hiciste cuando formalizaste tu negocio. Y seguramente recibiste respuestas vagas: “depende”, “hay que ver tu caso”, “entre tanto y tanto”.
Algunos dueños de PyMEs contratan contador desde el día uno, aunque su negocio apenas tenga movimiento. Otros lo evitan durante años hasta que llega una notificación del SII y ahí salen corriendo a buscar uno. Ninguno de los dos extremos es ideal.
La verdad es que cuánto necesitas un contador depende de la etapa en la que está tu negocio. Y saber eso antes de contratar te puede ahorrar cientos de miles de pesos al año, o evitarte un problema grave con el SII.
¿Qué hace realmente un contador por tu PyME?
Antes de hablar de precios, conviene entender exactamente qué estás pagando. Un contador típicamente se encarga de:
- Declaración mensual del F29: El formulario de IVA que presentas cada mes ante el SII.
- Declaración anual de renta (F22): La declaración que se hace en abril de cada año.
- Libro de compra y venta: El registro oficial de tus transacciones que exige el SII.
- Remuneraciones: Si tienes empleados, el contador calcula sueldos, imposiciones, AFP, salud y emite las liquidaciones.
- Asesoría tributaria: Te orienta sobre qué régimen te conviene, cómo aprovechar beneficios fiscales y cómo manejar situaciones complejas.
Hasta ahí, todo claro. Pero es igual de importante entender lo que un contador NO hace:
- No gestiona tus ventas diarias.
- No controla tu inventario.
- No te recuerda que tienes que emitir boletas.
- No registra tus gastos del día a día.
- No te dice cuánto vendiste hoy o cuál es tu producto estrella.
Dato clave: Un contador trabaja con la información que tú le entregas. Si le pasas datos desordenados, su trabajo costará más y el resultado será peor. Si le pasas datos limpios, todo fluye.
¿Cuánto cobra un contador en Chile? Tabla de precios
Los precios varían según la ciudad, la experiencia del contador y la complejidad de tu negocio. Pero estos son los rangos que vas a encontrar en el mercado para PyMEs en 2026:
| Servicio | Rango de precio mensual |
|---|---|
| Declaración F29 básica | $30.000 – $60.000 |
| F29 + libro compra-venta | $50.000 – $100.000 |
| Contabilidad completa (F29 + F22 + balance) | $80.000 – $200.000 |
| Contabilidad + remuneraciones | $120.000 – $350.000 |
| Asesoría tributaria avanzada | $200.000 – $500.000+ |
Estos montos son mensuales y generalmente se pagan los 12 meses del año, no solo los meses con movimiento. Es decir, si contratas contabilidad completa a $150.000 mensuales, estás pagando $1.800.000 al año.
Algunos contadores cobran adicionalmente por la declaración anual de renta (F22), que puede ir desde $50.000 hasta $300.000 o más, dependiendo de la complejidad.
En UF: Para una PyME promedio, un servicio contable mensual va entre 1,5 UF y 8 UF. Eso es entre $57.000 y $300.000 aproximadamente, dependiendo del tipo de servicio.
Cuándo SÍ necesitas un contador
Hay situaciones donde un contador no es opcional. Es una necesidad:
Tienes empleados
Si tienes trabajadores con contrato, necesitas a alguien que maneje las remuneraciones correctamente. Calcular sueldos, AFP, Fonasa o Isapre, seguro de cesantía, gratificaciones y emitir liquidaciones es un trabajo técnico. Un error puede costarte una multa de la Dirección del Trabajo o una demanda laboral.
Estás en régimen de Renta Efectiva
Si tu negocio no califica para el régimen Pro Pyme Transparente —o si optaste por Renta Efectiva con contabilidad completa—, necesitas llevar registros contables formales que solo un profesional puede manejar correctamente.
Tienes operaciones complejas o múltiples giros
Si importas productos, tienes más de un giro comercial, manejas activos fijos significativos o realizas operaciones que requieren tratamiento tributario especial, un contador es indispensable.
El SII te envía un requerimiento
Si el SII te fiscaliza o te pide documentación específica, necesitas un contador o un asesor tributario que sepa responder correctamente. Enfrentar al SII sin asesoría profesional es como ir a un juicio sin abogado.
Regla simple: Si tu situación tributaria te genera dudas que no puedes resolver leyendo la página del SII, necesitas un contador.
Cuándo un software es suficiente
No todas las PyMEs necesitan un contador todos los meses. En muchos casos, un software de gestión cubre lo que realmente necesitas en el día a día:
Estás en régimen Pro Pyme Transparente
Este régimen simplificado no exige contabilidad completa. Tus obligaciones tributarias son más simples y, con un buen software, puedes manejarlas sin intervención profesional mes a mes.
Eres independiente o tienes 1-2 personas
Si el negocio lo manejas tú solo o con un par de personas sin contrato formal, la complejidad contable es baja. Lo que necesitas es orden en tus operaciones diarias, no un contador permanente.
Tus operaciones son directas: compras y vendes
Si compras mercadería y la vendes —sin importaciones, sin servicios mixtos, sin operaciones financieras complejas—, tu contabilidad es esencialmente un registro de entradas y salidas que un software maneja perfectamente.
Necesitas control diario más que contabilidad anual
Un contador te dice cómo le fue a tu negocio el año pasado. Un software te dice cómo le está yendo ahora mismo. Si tu problema es que no sabes cuánto vendiste hoy, cuánto stock te queda o en qué se te va la plata, lo que necesitas es un software, no un contador.
Diferencia de costo: Un software de gestión cuesta entre 1 y 2 UF mensuales ($38.000 – $76.000). Un contador parte desde 1,5 UF y puede llegar a 10 UF o más. La diferencia anual puede superar $1.000.000.
La combinación ganadora: software + contador
La pregunta no siempre es “¿software o contador?”. Para muchas PyMEs, la mejor respuesta es ambos, pero cada uno haciendo lo que mejor sabe hacer.
El software se encarga de:
- Registrar cada venta y emitir boletas electrónicas.
- Controlar el inventario en tiempo real.
- Categorizar gastos automáticamente.
- Generar el libro de compras y ventas.
- Darte reportes para tomar decisiones.
El contador se encarga de:
- La declaración anual de renta (F22).
- Asesoría tributaria cuando surge algo complejo.
- Remuneraciones si tienes empleados.
- Representarte ante el SII si es necesario.
¿El resultado? El contador recibe datos organizados en vez de una caja de zapatos llena de boletas. Eso significa menos horas de trabajo para él y menos costo para ti.
Un contador que normalmente te cobraría $150.000 mensuales por organizar tu desorden y luego declarar puede bajarte a $80.000 o incluso cobrarte solo por la declaración anual si le entregas la información lista. Esa diferencia, multiplicada por 12 meses, es plata que queda en tu bolsillo.
Piénsalo así: No le pagas a un mecánico para que te lave el auto. Le pagas para que arregle el motor. Con un contador es igual: que haga lo técnico, no lo operativo.
Errores comunes que te hacen gastar de más (o de menos)
Pagarle al contador por cosas que un software hace mejor
Si le pagas al contador para que lleve el registro de tus ventas diarias o para que deje de usar tu cuaderno como base de datos, estás pagando un profesional calificado por una tarea operativa. Es como contratar a un ingeniero para que te barra el piso. Funciona, pero no tiene sentido.
No tener contador cuando realmente lo necesitas
El otro extremo es igual de peligroso. Si tienes empleados y tú mismo calculas las remuneraciones con una planilla de Excel, estás jugando con fuego. Si estás en un régimen tributario complejo y declaras “a ojo”, el SII te va a encontrar. El ahorro de hoy se transforma en una multa mañana.
Darle datos desordenados y culparlo por los errores
Si le entregas al contador una bolsa con papeles sueltos, fotos borrosas de boletas y un cuaderno con anotaciones a medias, no esperes un resultado perfecto. El contador trabaja con lo que recibe. Basura entra, basura sale. Si quieres un buen servicio contable, la base es entregar datos limpios y ordenados.
Lo mejor de los dos mundos con CERTAIN
CERTAIN se encarga de lo que un contador no hace: registrar tus ventas diarias, controlar tu inventario, emitir boletas electrónicas y categorizar tus gastos automáticamente. Cuando llega el momento de declarar, tu contador recibe todo ordenado en vez de una caja de papeles.
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